Proyectos Becas GAES

David Lopez

Proyectos Becas GAES

Proyectos Becas GAES

David Lopez

Carrera por el Párkinson

Carrera por el Párkinson

Después de mucho tiempo sin correr una carrera popular en ciudad y mucho menos de tan poca distancia, ésta era una buena ocasión y una estupenda oportunidad de correr por una buena causa, como es el contribuir con una Asociación que lucha contra el Parkinson, que apoya la investigación y que ayuda a los enfermos que ya la padecen.

Con pocos entrenamientos, después de haber terminado muy recientemente la temporada de carreras de ultratrails, pero con ganas de colaborar y de intentar dar lo mejor de mí mismo, me presenté en la línea de salida, aún a sabiendas de que ésta era una carrera muy distinta a las que acostumbro a correr y en la que sufriría seguro por el ritmo mucho más rápido con el que se corren estas carreras de corta distancia. La estrategia era clara: correr mucho ya desde la salida y hasta que completar los 5 kilómetros completos del recorrido, sin reservar nada.

Así lo hice; salí rápido en cabeza y en solitario hasta el km 2 donde me alcanzó otro corredor. En ese punto intenté seguirle un poco hasta que él tiró más y consiguió separarse de mí unos metros de distancia. Según fueron pasando los kilómetros y siempre vigilando a los corredores que venían por detrás, tuve que bajar el ritmo, puesto que la velocidad no es lo mío. Ya con la segunda posición asegurada, los últimos metros los corrí con más tranquilidad.

Aunque en esta ocasión no era lo más importante ni la clasificación ni el trofeo, siempre es bonito y gratificante ganar o quedar en tres los tres primeros clasificados; creo que siempre que te pones un dorsal hay que competir e intentar el máximo posible.

Esta vez corríamos por el Parkinson pero, como siempre, la Asociación Pablo Ugarte (APU) estuvo presente y por supuesto GAES persigue tus Sueños que sigue apoyándome en todos mis proyectos.   

Gracias a todos y? ¡nos vemos en el próximo reto!

Haría Extreme Lanzarote 15 agosto

Otro viaje a las islas para disputar la séptima prueba de la Spain Ulta Cup y mi cuarta prueba de este año, la HarÍa Extreme. Con sus 80 km y sus 2.874 m de desnivel era el Ultra más corto y se suponía que más rápido de todos las que había realizado este año, como al final resultó ser. 

Con un gran cartel de participantes, como en las anteriores pruebas, allí estaban grandes corredores como Iván Ortiz, Zaid Ait malek, David Lutzardo y otros muchos, que iban a ponerme difícil el intentar conseguir colarme entre los primeros diez puestos, pero si en esta competición quería puntuar debía arriesgar.

Como suelo hacer, nada más llegar a la isla me dirigí a recoger el dorsal para tener todo lo concerniente a la carrera preparado lo antes posible, algo que me da tranquilidad. Después la organización nos invitó a ver el documental sobre la vida del gran Marco Olmo y fue para nosotros un momento especial puesto que pudimos verle, hablar con él, preguntarle cosas y aprender de la sabiduría de este gran corredor de montaña que, a sus 67 años, estaba allí para disputar la maratón. Gran documental y afortunados los que estuvimos allí, por conocerle.

Después de ver el documental rapidito de vuelta al hotel, cenita rápida y a descansar,  ya que al día siguiente, a las 5 de la mañana, empezaba la fiesta. Y así a las 3 en punto sonó el despertador, arriba con ganas, últimos preparativos y hacia Haría a comenzar la prueba.

Ya en la salida, me situé en la parte delantera para evitar el posible atasco y con la estrategia de arriesgar y ver hasta dónde podía aguantar. Así comenzó todo, salida muy rápida a partir de la cual fuimos conformando el pelotón de cabeza u grupo de unos 15 corredores que intentábamos avanzar a un ritmo rápido. Con el paso de los kilómetros y según se iba haciendo de día, los favoritos se iban adelantando y cogiendo distancia por delante de mí, pero yo intenté seguir al ritmo que llevaba hasta el momento, que para mí era rápido y bueno y me veía capaz de seguir manteniéndolo.

Poco a poco fueron cayendo kilómetros y yo continuaba disfrutando de unos paisajes increíbles y de unos parajes maravillosos, aunque las subidas por la montaña eran duras y una de ellas tan vertical que disponíamos de una cuerda para que nos ayudara a superarla. Nunca en una carrera había subido ningún tramo de montaña así pero me pareció algo espectacular y la seña de identidad de la Haría Extreme. 

Tras esta subida fuerte, un pequeño descansito en el avituallamiento y otra vez a tope intentando dejar atrás a dos corredores que se me habían acercado en este tramo. Poco a poco les adelanté y les perdí y llegué al siguiente avituallamiento, en donde me enteré de que mi posición en carrera era buena y me situaba entre los 15 primeros; en este punto sabía entonces que ya no podía bajar el ritmo y que debería intentar alcanzar a algún corredor de los que llevaba por delante.

Seguí fuerte y animado porque pude adelantar a algún participante y vi también cómo algún otro abandonaba la carrera.

Por fin alcancé el último punto de avituallamiento, situado en la misma playa, en el que había un montón de gente animándonos; era curioso observar el contraste enorme de ver a la gente allí en bañador, relajados y tranquilos al lado del mar, aplaudiendo a unos ?colgado? que bajaban de la montaña con mochilas, zapatillas y cintas del pelo, corriendo como desesperados. Fue un momento emocionante.

Desde ese punto? a por los últimos 7 km de subida hacia meta!.

Sin poder aflojar demasiado para que no me cogieran, entré en tan ansiada meta tras 9h y 22? de carrera, para mí un gran tiempo que me permitía puntuar en la Spain Ultra Cup e incluso escalar algún puesto en la clasificación.

Como colofón de carrera, la organización tenía preparada una excursión en barco para el día siguiente, a la isla de La Graciosa; allí pasamos un buen rato muchos corredores de las distintas pruebas y pudimos tomar algo compartiendo las experiencias vividas el día anterior mientras veíamos zonas muy bonitas de la isla.

Sin duda, Lanzarote es un lugar precioso y la Haría Extreme ha sido una de las carreras más bonitas que he corrido; posiblemente otro año repetiré.

Esta temporada casi está tocando a su fin, pero todavía me queda otra prueba para intentar puntuar y es Guara Somontano, en Huesca, a primeros de octubre. Una carrera que tiene pinta de ser muy dura, con sus 102 km y sus más de 6.000m de desnivel, y para la que continuaré preparándome y entrenando con ganas. 

Como siempre quiero daros las gracias a todos por la enorme cantidad de mensajes de apoyo durante la carrera y de felicitación después de terminarla. Como muchas veces os digo, sois los mejores y el apoyo que me mostráis me anima a seguir y a ir superándome en cada prueba.

¡¡¡¡En Octubre nos vemos en Huesca!!!. ¡¡Que no se os olvide!!

David

Haría Extreme Lanzarote 15 agosto
Ultra Sierra Nevada 17-19 Julio

Ultra Sierra Nevada 17-19 Julio

Afrontaba la carrera preparado y con muchas ganas de competir y de intentar sumar el mayor número de puntos para la Spain Ultra Cup. Y allí estaba, a las 12 de la noche, con un calor sofocante aún, esperando a que se diera la salida a una carrera que me esperaba dura, pero no imaginaba que tanto como resultaría finalmente.

Mi estrategia era simple: salir rápido del primer tramo que era urbano por Granada, para evitar así los embudos que pudieran formarse en las estrechas calles de subida a la Alhambra.  Así lo hice, con un principio bueno y saliendo rápido en el grupo de cabeza de carrera. Una vez fuera de Granada, decidí bajar el ritmo y reservar fuerzas para las grandes subidas que nos esperaban y de esta manera transcurrieron los primeros kilómetros; Pero cerca del kilómetro 28 las sensaciones no eran las mejores. Con el estómago cerrado y un cansancio poco habitual en mí para los kilómetros recorridos, me planteé el abandono de la prueba puesto que no me encontraba nada bien. Tiré con calma y llegué al siguiente avituallamiento, donde pude sentarme un rato, descansar un poco e intentar comer algo para ver si me recuperaba y podía por lo menos seguir unos kilómetros más. En ese tiempo que estuve allí vi a más corredores con las mismas sensaciones desagradables que yo tenía; no sé qué pasó, si sería el excesivo calor o el fuerte desnivel positivo que se libraba desde la misma salida, pero a este punto llegaban muchos participantes excesivamente cansados.

Después de un buen rato allí, lo que me hizo perder algunos puestos, decidí salir a ver si recuperaba la forma en carrera. No en mi mejor estado físico, fui avanzando kilómetros, aún con la dificultad de no poder tomar nada, ni geles ni barritas y con la sensación de cansancio general muy acentuada.

Me planteé como primer objetivo alcanzar el kilometro 61, donde la carrera corta tenía su meta y donde me esperaba mi equipo, con el que decidiría si abandonaba o podía encontrarme en condiciones de continuar.

Sobre las 9:30 de la mañana llegaba a ese punto, y allí pude descansar algo de nuevo, comer un poco de pasta y plantearme el duro reto que me quedaba por delante. Sabía que la cosa no iba como yo tenía planeado, que era llegar allí fuerte para afrontar los casi 30 kilómetros de dura subida que me esperaban a partir de ese punto, pero después de pensarlo y valorarlo bien, opté por intentarlo olvidando un poco la clasificación y con el único objetivo en mente de  poder cruzar la meta.

Y así fue;  después de cambiarme comenzó la durísima subida, con tramos muy verticales, en los que casi no se podía ni andar y tenías que subirlos a cuatro patas. Pasé muchas horas subiendo y subiendo y aquello se hacía interminable hasta que, por fin, alcancé el pico más alto, a casi 3.100m de altura. Paré unos minutos en el último avituallamiento con mi equipo y rápidamente me enfrenté con muchas ganas a la parte final, cerca de unos 10 km de bajada, donde opté por darlo todo para intentar recuperar algún puesto. Durante la bajada fui adelantando a algunos corredores y me dirigí ya con una sonrisa, a cruzar la tan ansiada meta.

Esta carrera creo que la recordaremos muchos de la que la corrimos, principalmente por su gran dureza. De los 450 participantes en el ultra, tan sólo 196 conseguimos terminarla. Yo la finalicé en el puesto 50 de la general y el 48 clasificado de mi categoría. Los puntos que sumé en esta prueba me colocan en el puesto 17 de la Spain Ultra Cup y me permiten ser uno de los 19 corredores que ya tenemos finalizados 3 ultras del circuito.

Ahora, casi sin tiempo de parar, ya toca comenzar la preparación y los entrenos de la siguiente carrera,  la Haría Extreme que se disputa en Lanzarote a mediados de Agosto.

Como siempre quiero agradecerle todo el apoyo a mi equipo, a Gaes Persigue Tus Sueños por la ayuda prestada para realizar esta temporada, a Gestrion  por el trabajo que hacen en la sombra pero que seguro dará sus frutos y por supuesto a la Asociación Pablo Ugarte, con quienes colaboro y a los que tengo presentes en cada prueba.

A su vez, mención especial a mis seguidores de redes sociales, por los increíbles mensajes de apoyo que me van manifestando, principalmente vía Facebook, durante toda la carrera, y que me animan a seguir ahí luchando cada vez con más ganas; (nunca fallan, siempre están y ellos saben quienes son).

 

¡¡¡Gracias a todos!!!

Nos vemos muy pronto en la Haría Extreme Lanzarote.

Transgrancanaria 6-8 mayo

La Transgrancanaria comenzaba para mí con un viaje en avión el viernes día 6 de marzo desde Madrid al aeropuerto de las Palmas. Nada más llegar me dirigí a recoger el dorsal en la Expomeloneras, donde ya se notaba el ambiente entre los corredores, organizadores y amantes del running y del deporte en general que se fotografiaban en la feria del corredor que allí se ubicaba. Ya me quedaban pocas horas antes de la carrera y debía ultimar los preparativos, descansar en la medida de lo posible e intentar aclimatarme en la isla, donde ya había hecho acto de presencia la incómoda calima.

Llego el día y a las 3:30 de la madrugaba sonaba mi despertador. Un desayuno rápido, último repaso del material  y al coche de camino hacia la salida en Fontanales.

Ya en la salida, era emocionante ver a todos los corredores con sus mochilas a la espalda, preparándose para el gran reto que estaba a punto de comenzar. Había una ambientación increíble por parte también de la organización del evento y disfrutábamos ya de una temperatura perfecta para iniciar la prueba. Nervios, ganas, esperanza de llegar a meta lo antes posible y? A  las 7 de la mañana en punto sonó la bocina y ¡a correr!.

Los primeros kilómetros se presentaban con suaves bajadas así como subidas por caminos estrechos por donde se hacía difícil adelantar a otros corredores para ganar algún puesto; a su vez, en este tramo ya te cruzabas con los participantes en la prueba larga, que llevaban corriendo toda la noche.

Mi estrategia era conservar todas las fuerzas posibles, con el objetivo de irme dosificando, con lo que esta primera parte del recorrido me la tomé con relativa calma, llegando al kilometro 13, al avituallamiento de Teror, en 1:19:55. Desde allí debía afrontar la primera gran subida de la prueba. Poco a poco empecé a subir y me iba encontrando fuerte y con  buenas sensaciones; además sabía que mi equipo me estaría esperando cerca del siguiente avituallamiento, al terminar la subida, y siempre anima y motiva el saber que al llegar tendrás a los tuyos, con quien compartir tus sensaciones en carrera. También es importante que ellos te orienten de tu posición y te animen y apoyen para continuar. Desde este punto tuve su ayuda hasta el final, así que les doy las gracias por estar ahí, pendientes de mí en todo momento.

Una vez ya finalizada la primera subida grande decidí subir el ritmo, aprovechando la bajada que se avecinaba hasta el kilometro 28, punto tras el que a su vez comenzaba la subida más fuerte, al Pico de las Nieves. Este tramo se me hizo muy duro, principalmente por el fuerte viento con el que debías enfrentarte, muchas veces de cara y que se hacía más que incómodo; también la calima te enrojecía los ojos y te obligaba a respirar con más dificultad, lo que unido a la altitud, ralentizaba tu paso en ciertos momentos.

Una vez ya en la cima, en el avituallamiento del Garañón, tocaba renovar fuerzas comiendo algo de pasta. Comida, un poco de réflex para un par de molestias que tenía en una pierna y sin perder mucho tiempo, otra vez a correr dirección a Tunte. Esta parte, que en principio se suponía más fácil, se me hizo dura porque sufrí un fuerte golpe en un dedo del pie. Debí de darme con una piedra en carrera y el dedo se me empezó a hinchar mucho pero, por suerte, la molestia fue disminuyendo poco a poco y pude continuar con la prueba y recuperar poco a poco mi ritmo.

Así llegue a Tunte, otro punto de descanso donde encontré buena comida, golosinas variadas, coca cola y agua para no deshidratarme, y ánimo e indicaciones de mi equipo. ¡A por otro tramo de carrera!.

Esta parte, fue un auténtico rompe piernas, con muchas subidas y bajadas continuadas y donde ya te ibas cruzando con corredores de la distancia de 45 km, que también te animaban y a los que podías ir adelantando en diversos tramos.

Ya en el avituallamiento de Arteaga, el dolor del dedo no era tan intenso y me encontraba muy bien para llevar tantas horas y tantos kilómetros a mis espaldas. Con el grito de ¡nos vemos en meta, chicos! dejé a mi equipo y salí muy animado pensando que ya sólo me quedaban unos cuantos kilómetros para el final y que dicho tramo era relativamente sencillo. Poco a poco subí el último repecho y esta vez sí, adelantando a algunos corredores de mi distancia. Con alguna molestia nueva que aparecía y luego se iba, llegué al último avituallamiento en la Machacadora donde me encontré con muchos corredores muy afectados por golpes de calor, dolores varios y algunas lesiones. Espero que todos pudieran retomar la marcha y terminar la prueba, porque sólo estábamos ya a 8 km de meta.

Esos últimos kilómetros se me hicieron muy duros porque empecé a encontrarme algo mareado y con la visión un poco nublada. Eran ya muchas horas y hacía demasiado calor pero, a ratos andando y otros trotando, me fui acercando a la ansiada meta.

Meta, meta, ¡meta!, y al fondo el arco de entrada, música, mucha gente aplaudiendo, un ambiente estupendo y, cómo no, mi equipo dándome los últimos ánimos en los últimos metros.

Por fin crucé el arco con mucha emoción y satisfacción por el esfuerzo realizado y recogí la tan ansiada y ceo, merecida, medalla de finisher.

De nuevo agradecer todo el apoyo a mi equipo, a la gente que animaba durante todo el recorrido de la carrera, a los voluntarios por su enorme labor y a toda la organización en general, que hizo un magnífico trabajo.

Mi agradecimiento especial a GAES, por confiar en mí y darme esta oportunidad y a la Asociación Pablo Ugarte, que siempre me acompaña.

 

Ahora toca seguir entrenando duro para continuar con nuestro proyecto 5 Ultra Maratones 1 Reto solidario, a favor de la Asociación Pablo Ugarte por la investigación del cáncer infantil.

Transgrancanaria 6-8 mayo
PENYAGOLOSA TRAIL 2015 9 mayo

PENYAGOLOSA TRAIL 2015 9 mayo

Afrontaba mi segunda carrera de la temporada y del circuito Spain Ultra Cup, con la intención de puntuar para ganar puestos en la clasificación final del circuito y olvidándome un poco de pelear por estar en los puestos de cabeza de esta prueba. Ésta era la idea que llevaba en mente y recordaba que el año anterior había tenido que abandonar en el km 107 de esta Penyagolosa Trail 118, a tan sólo 11 kilómetros de meta. Con los errores aprendidos, opté en esta ocasión por una táctica muy conservadora que a la postre resultó mejor de lo que yo mismo esperaba.

A las 4 de la madrugaba sonaba el despertador y me puse rápido en pie para concluir con los últimos preparativos: mochila, vaselina, vendajes en los pies, etc y al coche hacia el inicio de la prueba. Después de un breve control de material allí estaba otra vez en la salida, a las 6:00h de la mañana, junto a grandes corredores que participaban tanto en mi distancia como en la de 63 km y que tenía comienzo conjuntamente con la nuestra. Nervios, suspiros, sonrisas, música, ambiente de acompañantes y? por fin pistoletazo de salida y ¡empezamos!.

Como tenía previsto, inicié mi carrera con un ritmo muy tranquilo, sin dejarme llevar por los ritmos muy superiores del resto de participantes, principalmente de los que disputaban la prueba más corta, y poco a poco coroné la primera subida, La Pedra, con una altitud de 535 metros en 1h36? en la posición 121. Con mucha tranquilidad y sabiendo que todavía quedaba mucha carrera por delante, era consciente de que hasta el kilómetro 60 no empezaría la parte dura de la carrera y de que allí sería donde a los corredores de ritmos demasiado rápidos de los primeros kilómetros, la velocidad inicial les podría pasar factura.

Según fueron pasando las horas, el calor se hacía cada vez más fuerte y nos sorprendió a todos el exceso de temperatura, puesto que superó incluso las previsiones en la zona. Esta circunstancia adversa, cambió todo el desarrollo de la carrera para gran parte de los corredores; muchos tuvieron que abandonar por deshidratación o problemas similares y los que quedábamos en carrera, nos vimos obligados a llevar un ritmo mucho menos intenso, lo que ocasionó que los tiempos finales que cada uno teníamos en mente, se nos alargaran considerablemente.

Superando dificultades, hidratándome a tope y cogiendo fuerzas en los avituallamientos, después de más de 10 horas de carrera llegaba al kilómetro 72, punto con una altitud de 1.062 metros y lo hacía en el puesto 43 de la clasificación y encontrándome confiado, con ganas y bastante fuerte. Aun así, seguí con mi táctica de no presionarme al máximo, puesto que todavía quedaban los kilómetros más duros de la subida, seguía apretando el calor y era consciente de todo el desnivel y la distancia que llevaba ya en las piernas. Según iba transcurriendo la carrera e iban cayendo kilómetros, abandonaban más corredores o veía que poco a poco yo podía seguir adelantando a otros participantes, lo que me daba ánimo y más fuerza.

Después de más de 14 horas de carrera, afrontaba los últimos 18 kilómetros en la posición 35 y con la cabeza puesta ya en el último desnivel que tendría que salvar para llegar a la ansiada meta en el Santuario de Sant Joan de Penyagolosa. Ya rodando casi en solitario esos últimos 18 kilometros de carrera y superando a tres corredores más poco antes de finalizar, la carrera llegaba para mí a su fin tras unos últimos 3 km que se me hicieron interminables.

Por fin, tras muchas ganas, calor, cansancio y esfuerzo? ¡Meta!, donde recogía la esperadísima medalla tras finalizar la carrera en un tiempo de 17:33:15 y ocupando la posición 32 en la general y el puesto 28 de mi categoría. 

Finalizada la prueba y ya el lunes, camino de Madrid, me llevé la gran alegría al conocer que en la clasificación de la Spain Ultra Cup me encuento en el top 10, aunque todavía falta mucho por correr y por luchar para estar en una buena posición al final del circuito.

Por otra parte, sigo con mi reto 5 ultramaratones 1 reto solidario, en beneficio de la Asociación Pablo Ugarte por la investigación del cáncer infantil y con la colaboración de GAES y sus becas Persigue tus Sueños. Agradezco mucho a GAES la oportunidad de cumplir el sueño de correr estos 5 ultras y me siento orgulloso de poder colaborar, aunque sea mínimamente, con la causa que motiva las actuaciones de la Asociación Pablo Ugarte (APU), que hacen un esfuerzo diario y encomiable por luchar contra esta terrible enfermedad, que lo es aún más si hablamos de que quienes la sufren son niños.

Terminado el 2º ultra maratón ahora nos queda preparar una acción para seguir dando a conocer a la Asociación, intentando su difusión y en la medida de lo posible, la recaudación de fondos para su/nuestra causa. Pronto os informare del evento que estoy preparando.

 

Para terminar, quiero agradeceros a todos los que estuvisteis siguiéndome y mandándome mensajes, el apoyo durante toda la carrera por mis redes sociales. De nuevo agradecer a GAES el hacer esto posible, a la APU porque me siguen con cariño y por último a Gestrion por el apoyo que me da y que me motiva para seguir avanzando.

 

¡Próxima parada el 17/7 en el Ultra Sierra Nevada!.  

5 Ultramaratones 1 reto solidario

El reto de David consiste en unir deporte y solidaridad con la participación en un deporte actualmente en auge como es el de las carreras por montaña de larga distancia. Gran parte de estos 5 ultra maratones pertenecen al Spain Ultra Cup, circuito compuesto por 8 pruebas puntuables de manera que los tres mejores resultados son elegidos para la clasificación final de la competición.

A David le gusta mucho correr y las sensaciones que le aporta la montaña son indescriptibles. El hecho de correr ultras le permite poner a prueba mis límites en carreras largas, de resistencia, donde tanto el cuerpo como la mente se concentran en un objetivo común.

Su proyecto tiene una parte solidaria, que es dar a conocer, publicitar y recaudar fondos para la Asociación Pablo Ugarte, que tiene como objetivo la aportación de fondos para la investigación del cáncer infantil. A través de la organización de eventos como clases especiales de Ciclo, realización de charlas o eventos deportivos, salidas de entrenamientos de running, David recaudará fondos y captar socios para la APU (Asociación Pablo Ugarte).

 

 

 

 

 

 

 

5 Ultramaratones 1 reto solidario