Proyectos Becas GAES

Miguel González

Proyectos Becas GAES

Proyectos Becas GAES

Miguel González

Miguel González

Miguel González

Hasta hace poco Miguel llevaba una vida muy sedentaria y no practicaba ningún deporte, hasta que un día se dió cuenta que eso tenía que cambiar.

Martes 9 de septiembre - FINISHER

Y llegó el día de la entrega de premios, donde agradecí la ayuda de mi equipo, que fue vital. Sin ellos no lo hubiese conseguido. Era momento también para agradecer a los patrocinadores que han hecho posible este sueño, entre ellos GAES con sus Becas Persigue tus Sueños. Y por fin el trofeo, un monopatín de Finisher que me recordará todo lo sufrido en estos tres días. La entrega fue tan emotiva que Jorge no pudo articular palabra. Nos dijo que en los 10 años que lleva corriendo nunca había visto tanto compañerismo. Nos llevamos todos un puñado de amigos y recuerdos del buen ambiente en estos días.

 Darle de nuevo a Montse, Luisa y los dos Agustín, mi equipo. Sé que pasaron muchos nervios por el recorrido pero entre todos, LO CONSEGUIMOS!!!!! Quiero animar a toda la gente como yo, que es obesa, que se anime a practicar algún deporte, que les ayudará a mejorar su salud y a hacer muchas cosas más.

Martes 9 de septiembre - FINISHER
Lunes 8 de septiembre

Lunes 8 de septiembre

Me levanté con muy buenos ánimos, me quedaba una doble maratón y sería finisher. Estaba muy cansado y me planteé una estrategia: correr una maratón y luego andar en las subidas y correr en los llanos y las bajadas, mi objetivo era terminar. Adham me recordó:  ?16 seconds? y le dije que no me iba a  separar de él. En la salida me encontré a Raul, que llevaba el mismo ritmo que yo, así que empezamos juntos.

En el km 30 ya no podía más, iba sangrando y empecé a andar y cambiarme de ropa mientras me ponía crema en las rozaduras. Por suerte me encontré a Luis Quintero, de Miami, el chico que tuvo que abandonar el primer día debido al frío. Me animó a correr y me acompañó un gran tramo. Una milla andando y cuatro corriendo me decía, y así lo fuimos haciendo. Al final me empecé a encontrar mejor y Luis se quedó atrás para ayudar a Jorge.

Iban pasando los km y me iba animando? A falta de 10 km ya no podía  para de correr, ya veía el final.  Me encontré a Raúl, que iba agotado,  le di un beso y un abrazo y continué. Vi a otro chico que también se llama Raúl y que llevaba andando 30 km con una infiltración en la rodilla, le di un abrazo y le dije que estaba en tiempo que no se preocupara. Al seguir me encontré con un chico francés, y le animé a seguir.

No podía parar, me encontraba a tope y se me había quitado el dolor Empecé a ver que podía bajar de las 11 y apreté para llegar. Lo primero al cruzar la meta, abrazar a mi equipo, gracias a ellos todo había sido más fácil.  ¡Conseguí mi gran sueño, me levanté del sofá y me convertí en un ULTRAMAN! Esperé en la meta al resto de compañeros para felicitarlos, fue durísimo per lo conseguimos!!!!

Domingo 7 de septiembre

Mi peor pesadilla llegó a su día, durante todas las pruebas que he realizado nunca había acabado dentro del tiempo establecido. Me levanté perfecto, apenas me dolía nada de la caída del día anterior y estaba muy bien de piernas y ánimos. Llegamos a la salida y nos llamaron uno por uno según la clasificación anterior. Saludé a todos los compañeros y nos dimos abrazos por haber terminado el primer día. En la salida empezaron a salir los corredores por orden, yo no tenía un segundo que perder y salí aprovechando que los primeros 5 km eran de bajada para intentar subir la media. Nicolás de Madrid me pasó un plano del recorrido con velocidades por tramos y horas de corte.  Hacía mucho frío y se esperaba una jornada larga, en un principio se formaron tres grupos y yo iba situado en el último con Raúl, Adham y Jorge; un español, un americano y un argentino.

Los primeros 130 km los hice al lado de Raúl, Adham llevaba un efecto goma y Jorge se quedaba un poco más atrás. Cada vez que pasaba a Adham le decía ?16 seconds?, que es la distancia que le llevaba en la clasificación y luego me confesó que con la broma se animó y eso le ayudó a llegar.

Todo el camino transcurrió sin incidencia hasta que paré para desabrigarme. Salí rápido para intentar alcanzar a Raúl y pasé un semáforo en ámbar, mi equipo llevaba un coche delante y no pudo pasar. Antes del semáforo había que girar a la derecha y yo me pasé el cruce? Mis compañeros me pitaron y gritaron pero no los oí. Al final, cuando me alcanzaron, me avisaron que debía dar la vuelta, al final, 8 km de más. Al girar a la derecha el recorrido cambió muchísimo, era una carretera estrecha con una pendiente del 23%, dudamos si era correcto y justo en ese momento pasó un ciclista local que nos dijo que sí.

Ya me planteé que no iba a alcanzar a Raúl, y me encontré con el chico sueco, que también se había perdido y que no encontraba a su vehículo de apoyo. Le dije que se pegase al nuestro para avituallarse mientras encontrábamos el suyo y al poco tiempo lo encontró. Como él iba más rápido se despegó y me quedé solo. Empecé a trabajar con la cabeza, iba controlando el tiempo y la distancia. Cuando nos quedaban 3 horas para finalizar en el tiempo de corte miramos el mapa, aún nos quedaban 40km, con una cuesta de 20km en la parte final. Después de subir un buen rato nos encontramos con un control, donde me dijeron que ya había subido la cuesta y que estábamos a 30km de la meta, unos 25 de bajada y 5 de subida y dos horas por delante, me sentí Ultraman por primera vez!!!!! Eso me animó y me hizo tomar más precauciones, bajando más tranquilo de lo habitual, parando una sola vez y sintiéndome muy cómodo.

En el último cruce me pasé de largo y me adelantó Adham, un chico americano que el año pasado no terminó. Me llamó y le seguí. Le acompañaba su hijo, que no había parado de animar durante toda la carrera, y me alegré de verlo. Al pasar por el lado me dijo ?16 seconds? y nos reímos los dos, le dejé que tirase para que cada uno tuviese sus dos minutos de gloria.

Al llegar a la meta me embargó la emoción, estaban la mayoría de los participantes? es lo que tiene llegar de los últimos, y todos vitorearon mi nombre y me aplaudieron. Me emocioné muchísimo y levanté la bicicleta y abracé a mi equipo. Sin Luisa, Agustín, su hijo, y Montse no lo hubiese logrado, los nervios pasados en el vehículo fueron muchos, prácticamente unas fotos y unas distancias eran su guía y les costó muchísimo guiarme por el buen camino.  Después de dos días durmiendo poco caí redondo en la cama, aún quedaban dos maratones pero ya me sentía un Ultraman, 11:38:25 para los 282 km.

Domingo  7 de septiembre
Sábado 6 de septiembre

Sábado 6 de septiembre

Había que madrugar, tocaba levantarse a las 4:30 y con los nervios a la 1 de la mañana todavía daba vueltas. Dormí menos de tres horas, pero me levanté muy animado, sobre todo por las sensaciones del día anterior en el lago. Viaje de una hora hasta el lago y prepararse para empezar, el día estaba gris, había mucha niebla y estaba el ambiente muy frío, al meter el pie en el agua estaba helada. Hicimos un coro y nos dijeron unas palabras muy bonitas sobre el respeto y el compañerismo, estábamos listos para empezar, habían cambiado el circuito y daríamos 6 vueltas a un recorrido, había empezado mi gran desafío.

 

Empecé a mi ritmo, yo iba a competir conmigo mismo, mi objetivo era terminar.  La primera vuelta fue de trámite, la verdad es que iba un poco a ciegas pues se empañaban mucho las gafas y en la segunda ya me estaba adelantando el primero, yo sabía que un buen tiempo sería entre 4 o 4:30 por lo que no aceleré el ritmo. Al llegar a la primera vuelta un sorbito de agua y un trozo de barrita, segunda vuelta, tercera vuelta, en la cuarta notaba un montón de corriente que a la vuelta nos daba de cara y se notaba bastante, en la quinta vuelta yo había encogido, empezaba a entrarme un chorro de agua helada por la espalda, aquí tuve la suerte de que ya me acompañaba un kayak lo cual me indicaba la trayectoria y nadaba mucho más recto, así sería también en la última vuelta y de repente mi garmin me marcó el km. 10, mire el reloj 3:58 mejor de lo esperado. Pero estaba muy lejos de la meta? al final 11 km, uno de más, en 4:25:25, en el tiempo esperado. Salí del agua helado, pero entero. Un cambio rápido de ropa, un caldo calentito que me había preparado mi mujer y a la bicicleta. Salí por la derecha y casi me estrello? Aquí se conduce por la izquierda. Aproveché que la salida era dando la vuelta al lago y llana para calentar el cuerpo, la carretera estaba mojada pues mientras nadaba había estado lloviendo así que iba con prudencia.

Casi al final de la vuelta le pedí a mi equipo que se adelantase para indicarme el camino, un grave error ya que casi llegando a Bala venia un camión de frente y a mí me adelantaba una furgoneta, la furgoneta empezó a pegarse y en aquella carretera no había arcén, solo un bordillo. Como iba mirando la furgoneta, toqué el bordillo y salí disparado? Iba a más de 35 km/h  por lo que volé por los aires y di tres o cuatro vueltas. Me levanté con un dolor en el costado (luego descubrí que era una fisura en la costilla) y fui directo a la bici, el manillar girado, los frenos bloqueados, la cadena salida, pero nada roto. Perdí casi 15 minutos, arreglando la bici, se paró el coche de los suecos a echarme una mano y volví a arrancar. Me faltaban 120 km y tenía 6 horas y media por delante. Al llegar la primera subida no tiraba, me paré a hablar con Agustín para contarle lo sucedido y que comprobase la bicicleta. Me dijo que iba completamente frenada, reparamos y continuamos, después de 4 o 5 paradas para echarme trombocid llegué a meta a tiempo. Fue un subir y bajar todo el día penalizándome mucho no poderme poner de pie encima de la bicicleta por el dolor en el costado, pero llegamos a tiempo.  Al final 11:05:53 en el puesto 19 y muy contento con el resultado, las sensaciones eran buenas y tenía la musculatura muy blanda, con la emoción hasta se me olvido de estirar. La jornada fue bien, solo hubo un abandono, Luis de Miami con hipotermia y sin poder parar de vomitar en el agua tuvo que abandonar, una gran persona. 

Viernes 5 de septiembre

Nos levantamos temprano, revisión de material y para el breafing, aquí fue donde empezamos a conocer los que serían nuestros compañeros de carrera. Hacía tiempo que la mayoría de nosotros hablábamos por Facebook, fue muy emocionante saludarnos, abrazarnos y compartir alegrías y dudas. Después del desayuno, la presentación y foto de familia todos juntos. La mayoría quedamos en ir a Bala, la temperatura del agua era un tema que nos preocupaba a mucho de nosotros. Llegamos a Bala y tras reconocer el terreno nos enfundamos el neopreno y al agua? No me lo podía creer, el agua estaba menos fría que en Motril, 500 metros de nado y a la orilla.  Me quité el neopreno y me tiré al agua, ese baño sirvió para despejar muchas dudas y sobre todo se quedaron en el agua todos los pensamientos negativos, con esas energías renovadas nos fuimos al hotel, donde se respiraba compañerismo? Fue emocionante. A dormir temprano pues esperaban tres días largos y duros, luego comprobaría que dormir no era tan sencillo.

Viernes 5 de septiembre

Jueves 4 de septiembre

Salimos por la mañana a Gales, por el camino paramos en LLandundo, a pesar de llevar casi de todo por duplicado y mucho material de repuesto, decidí  alquilar una bicicleta para tenerla de repuesto, pense que después de haber trabajado tanto durante meses sería una pena no poder cumplir mi sueño por una avería mecánica que no se pudiera reparar en ruta.

 Llegamos al hotel, y empece a respirar el Ultraman, nada más llegar estaban ya varios compañeros haciendo el cheking, un control de material y bicicletas y la entrega de dorsales, ahí me aguardaba mi número 13 que me ha acompañado en tantas carreras, uffff ya estoy aquí, pensé, después de tantos meses de entrenamientos, llego la hora!!!!

De 167kg al Ultraman UK

El proyecto de Miguel consiste en intentar motivar a las personas obesas, como él era,para que cambien de hábitos. Es cuestión de dedicación, esfuerzo y actividad física. Para ello, Miguel quiere acabar el Ultraman de UK.
De 167kg al Ultraman UK