En la ejecución de un parque infantil acuático, las mayores dificultades suelen aparecer entre la idea inicial y la puesta en funcionamiento de la instalación. La elección de los juegos de agua suele concentrar gran parte de la atención del inversor, aunque en realidad constituye solo una parte del proyecto. La coordinación entre las distintas especialidades, el acceso a los suministros, el diseño hidráulico y eléctrico y la planificación de la infraestructura técnica influyen directamente en el plazo y el coste final.
Cuando estas cuestiones no se definen desde el principio, pueden aparecer modificaciones durante la obra, especialmente en las instalaciones enterradas. Corregirlas una vez ejecutadas las canalizaciones o las superficies genera retrasos y costes que podrían haberse evitado durante la fase de proyecto.
Por eso, un Proyecto de Splash Park debe relacionar desde los primeros bocetos los objetivos del inversor con las condiciones reales del terreno y de la infraestructura disponible.
Planificación de la infraestructura y coordinación del proyecto
Antes de decidir la distribución definitiva de las atracciones es necesario definir cómo y cuándo funcionará la instalación.
Una zona utilizada únicamente durante la temporada de verano puede tener requisitos diferentes de una instalación integrada en un hotel o resort que mantiene actividad durante gran parte del año. Esto no significa que exista un único sistema hidráulico adecuado para cada tipo de explotación.
La elección entre diferentes configuraciones depende de factores como:
· número previsto de usuarios;
· número y tipo de atracciones;
· disponibilidad de agua;
· capacidad de saneamiento;
· sistema de tratamiento;
· clima;
· calendario de funcionamiento.
La ocupación prevista durante los periodos de máxima demanda influye directamente en el dimensionamiento de bombas, tuberías, depósitos y sistemas de filtración.
También es necesario comprobar la disponibilidad de potencia eléctrica, las conexiones de agua y saneamiento y el espacio destinado a los equipos técnicos.
La sala técnica debe permitir acceder a bombas, filtros, válvulas y sistemas de tratamiento para realizar inspecciones, mantenimiento y sustitución de componentes sin interferir innecesariamente con otras zonas del establecimiento.
Analizar estos aspectos antes de iniciar las obras reduce el riesgo de introducir modificaciones cuando ya se han realizado excavaciones, canalizaciones o superficies.
Las zonas secas y húmedas deben diseñarse conjuntamente
El arquitecto, los especialistas en instalaciones hidráulicas y el futuro operador deberían coordinar desde el principio la distribución de las zonas de juego, circulación y descanso.
El drenaje de la superficie es uno de los elementos fundamentales.
El agua utilizada por las atracciones debe dirigirse correctamente hacia los puntos de recogida previstos, evitando acumulaciones innecesarias y manteniendo la superficie en condiciones adecuadas para su uso.
La ubicación de depósitos, bombas y salas técnicas también debe permitir un acceso cómodo para mantenimiento sin interferir con los principales recorridos de los huéspedes.
Un proyecto bien coordinado integra:
· zonas de juego;
· circulación;
· drenaje;
· instalaciones hidráulicas;
· alimentación eléctrica;
· tratamiento del agua;
· zona técnica.
El objetivo es detectar posibles interferencias antes de ejecutar las instalaciones enterradas.
¿Qué formalidades deben comprobarse antes de iniciar las obras?
Los requisitos administrativos dependen de las características del proyecto, de su emplazamiento y de la normativa autonómica y municipal correspondiente.
Antes del inicio de los trabajos conviene comprobar con los técnicos competentes y con el ayuntamiento qué documentación urbanística o de obra será necesaria.
También debe analizarse la normativa sanitaria aplicable a la instalación y al tratamiento del agua.
En proyectos destinados al uso público pueden existir además requisitos específicos relacionados con:
· seguridad de los equipos acuáticos;
· calidad y tratamiento del agua;
· superficies y zonas de circulación;
· instalaciones eléctricas;
· inspección y mantenimiento.
Esta revisión debería realizarse durante la fase de proyecto y no cuando la instalación ya está construida.
También puede ser necesario estudiar las características del terreno y la calidad del agua disponible, especialmente cuando estos factores pueden afectar al diseño estructural o al sistema de tratamiento.
Organización de las obras en un establecimiento en funcionamiento
La ejecución dentro de un hotel o resort abierto al público requiere un calendario especialmente preciso.
Las tareas más invasivas deberían concentrarse, siempre que sea posible, en periodos de menor ocupación.
Entre ellas se encuentran normalmente:
· excavaciones;
· canalizaciones;
· preparación de bases;
· trabajos de hormigón;
· instalación de redes hidráulicas y eléctricas.
La obra puede dividirse en sectores para mantener abiertas otras áreas del complejo.
Las zonas en construcción deben quedar correctamente delimitadas y separadas de los recorridos utilizados por los huéspedes.
También es conveniente planificar las entregas de materiales y elementos de mayor tamaño en horarios que interfieran lo menos posible con el funcionamiento del hotel.
Esta coordinación logística puede ser tan importante como el propio montaje de las atracciones.
Montaje, pruebas hidráulicas y puesta en marcha
Una vez instalados los elementos acuáticos y las redes comienza la fase de comprobación.
Antes de cubrir definitivamente determinadas instalaciones es recomendable realizar las pruebas previstas en el proyecto, especialmente en conducciones que posteriormente quedarán ocultas.
Durante la puesta en marcha se comprueban, entre otros aspectos:
· estanqueidad de las instalaciones;
· presión y caudal;
· funcionamiento de bombas y válvulas;
· comportamiento de boquillas y elementos acuáticos;
· drenaje;
· filtración;
· sistema de tratamiento del agua;
· sistemas de control.
El objetivo no es únicamente comprobar que sale agua de cada atracción.
Todos los elementos deben funcionar conjuntamente dentro de los parámetros para los que se ha diseñado la instalación.
Antes de la apertura también deben realizarse las verificaciones de seguridad y calidad del agua que correspondan al tipo concreto de instalación y a la normativa aplicable.
La documentación final facilita el mantenimiento posterior
Al finalizar la ejecución, el operador debe disponer de documentación suficiente para gestionar correctamente el parque acuático.
Esta puede incluir:
· planos finales de las instalaciones;
· documentación técnica de los equipos;
· instrucciones de funcionamiento;
· procedimientos de mantenimiento;
· información sobre filtración y tratamiento del agua;
· recomendaciones para apertura y cierre estacional;
· pautas de inspección de los elementos acuáticos.
También es importante que el personal encargado del funcionamiento conozca la instalación y sepa identificar cuándo un equipo requiere revisión o cuándo determinados parámetros deben corregirse.
Una buena puesta en marcha no elimina el mantenimiento posterior, pero facilita considerablemente la explotación diaria.
¿Cómo preparar desde el principio futuras ampliaciones?
Una de las ventajas de un sistema modular es la posibilidad de desarrollar la zona acuática por etapas.
Watersystem ofrece soluciones que permiten añadir nuevas atracciones a instalaciones existentes, siempre que la infraestructura haya sido preparada para admitir esa ampliación.
Por eso, durante la primera fase conviene prever:
· espacio para futuras atracciones;
· capacidad hidráulica disponible;
· potencia eléctrica;
· capacidad de filtración y tratamiento;
· posibles conexiones adicionales.
No todas las ampliaciones podrán realizarse sin intervenir en la superficie o en las instalaciones existentes. La facilidad de expansión dependerá de lo que se haya previsto durante el proyecto inicial.
Sin embargo, dejar reservas de capacidad y puntos de conexión adecuados puede reducir considerablemente el alcance de futuras obras.
¿Qué papel desempeñan los materiales de las atracciones?
Las instalaciones acuáticas trabajan en condiciones exigentes: humedad, agua tratada, radiación solar y uso intensivo.
Watersystem utiliza composites y plásticos técnicos resistentes a la corrosión en sus atracciones.
Estos materiales también presentan una conductividad térmica relativamente baja en comparación con muchos metales, lo que puede mejorar el confort de las superficies expuestas al sol.
Su menor peso puede facilitar el transporte y el montaje, pero no significa que puedan instalarse sin una base adecuada.
Las atracciones se fijan sobre una base de hormigón preparada para soportar las cargas previstas, y los elementos de mayor altura pueden requerir soluciones estructurales adicionales.
La elección del material es, por tanto, una parte del proyecto, pero debe analizarse junto con los anclajes, la infraestructura hidráulica y las condiciones de uso.
De la primera idea a una instalación preparada para funcionar
La correcta ejecución de un parque infantil acuático depende principalmente de la coordinación entre todas las fases.
Antes de iniciar la obra deben estar definidas:
· las necesidades de los usuarios;
· las condiciones del terreno;
· las instalaciones disponibles;
· el sistema hidráulico;
· el tratamiento del agua;
· los requisitos administrativos;
· el calendario de ejecución.
Durante la construcción, la prioridad pasa a ser la coordinación de los trabajos y la comprobación de las instalaciones antes de que queden ocultas.
Finalmente, la puesta en marcha permite verificar que estructura, hidráulica, tratamiento y atracciones funcionan conjuntamente.
Un proyecto modular y correctamente dimensionado facilita además futuras ampliaciones.
El resultado depende menos de elegir el mayor número posible de juegos acuáticos y más de crear desde el principio una infraestructura coherente, accesible para mantenimiento y preparada para las condiciones reales de explotación.
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